viernes, 4 de julio de 2008

Los Blops, otra historia

Blops, fueron un grupo musical chileno, nacido en 1964. Nace bajo la influencia de Los Beatles, Los Rolling Stones, The Doors, Eric Clapton hasta que el grupo comienza a tocar sus propias canciones con toda la influencia del rock y en el contexto de La Nueva Canción Chilena. Algunos han llamado a su estilo, rock progresivo o alternativo.

El nombre del grupo deriva de dos onomatopeya: el conocido "PLOP" del cómic Condorito y del sonido de una gota de agua al caer.
Los Blops comenzaron interpretando covers de Bob Dylan, The Rolling Stones, The Doors y Cream en un local de Isla Negra.
Originalmente componían el grupo Juan Pablo Orrego (Bajo, voz), Andrés Orrego (Voz), Julio Villalobos (Guitarras, voz) y Pedro Greene (Batería). Después de varios cambios en la formación la banda quedó conformada solamente por Juan Pablo Orrego, junto con Eduardo Gatti (Guitarras, teclados, voz), Julio Villalobos (Guitarras, acordión, voz), Juan Contreras (Flautas, teclados) y Sergio Bezard (Batería, percusión).
Estando inmersos en el intenso movimiento musical de los ’60 formado por Violeta Parra, Víctor Jara, Patricio Manns, Quilapayún, Inti-Illimani, Los Jaivas, Congreso y los Vidrios Quebrados, se fueron a vivir en comunidad; La Manchúfela. primero en La Reina en una casa de Avenida Ossa y, más tarde, en Peñalolén, en la casona del Parque Arrieta.



Junto con vivir en comunidad se vinculan con el Instituto Arica de Oscar Ichazo, experiencia que los hace junto con desear el cambio social, comenzar con su propio cambio personal.
El Blops (álbum)primer disco lo grabaron para la empresa Dicap (Discoteca Del Cantar Popular De Las Juventudes Comunistas) en una antigua máquina de dos canales, principalmente instrumental y con la inclusión a último momento de Los Momentos, más tarde, un clásico de la música popular chilena.



En 1971 colaboran con Víctor Jara en el disco “El derecho de vivir en paz” y lanzan su primer single: "Machulenco/Valle de los Espejos".


La segunda placa (Del Volar de las Palomas)fue grabada en 1971 para el sello "Peña de la Familia Parra", con aires muy folclóricos. Es conocida como su obra maestra.
En 1972 participan en el Festival de Viña del Mar, donde fueron abucheados por el público. Después de esta infame presentación, Julio Villalobos decide abandonar el grupo definitivamente por problemas de salud. Deciden cambiarse de nombre a "Parafina", en donde cambian los instrumentos acústicos por eléctricos, y abordando de lleno el Jazz Fusión y abandonando el Folk-Rock que los caracterizó. Irónicamente, la última presentación del grupo y la primera con el nuevo nombre tuvo lugar en la Quinta Vergara de Viña del Mar, en el festival "Los Caminos que se abren", organizado por el grupo Los Jaivas.


El pianista Juan Carlos Villegas ingresa al grupo como miembro definitivo. Su productor, Pepe Romeu les consigue el estudio RCA en Buenos Aires, Argentina por solamente 14 horas. Producto de esto se graba lo que sería su tercera producción, "Blops III" o "Locomotora", el cual solo aparecieron 500 copias en Chile. El sonido cambia radicalmente de un tono folk a un Jazz Fussion experimental.

Después de este rotundo fracaso comercial, la banda decide separase después de la desolución de la comunidad, entre otras razones, porque hay distintas necesidades: Sergio Besar quería ir a Estados Unidos a perfeccionarse en batería, Juan Contreras quería dedicarse a la artesanía, Eduardo Gatti partió a España y Juan Pablo Orrego, a Canadá. Además, después del Golpe de Estado del 11 de septiembre de 1973 en Chile, las cintas originales de los discos de Los Blops fueron destruidas sin razón aparente.



Durante la corta separación, Eduardo Gatti y Juan Pablo Orrego se mudaron a Isla Negra, en donde siguieron con su carrera musical pero en proporciones mucho menores. Los acompañó el baterista Juan Carlos Fernandez. Juan Pablo Orrego se radicó en Canadá.


El silencio de Los Blops fue roto en 1978, cuando Gatti y Orrego volvieron a unirse, junto al percusionista Jaime Labarca para realizar conciertos acústicos. Editaron como single una nueva versión de "Los Momentos", acoplada con un nuevo tema de Eduardo Gatti cantado por Juan Pablo Orrego: "La Francisca". El sencillo se convirtió rápidamente en un rotundo éxito. Famosa es la presentación del grupo en el programa Sábados Gigantes. Dieron algunos conciertos en México, Ecuador, y Canadá. El cineasta Pablo Perelman realizó el videoclip para Sambayé.



23 años más tarde, en el año 2001, la discográfica BMG decide reeditar los tres primeros álbumes de Los Blops, en formato de Box-Set, restaurando las cintas a partir de copias de los discos. La banda se reunió temporalmente, ofreciendo tres conciertos en la sala SCD del Mall Plaza Vespucio, la Casa de la Cultura de Ñuñoa y en el Teatro Municipal de Valparaíso. Existían planes para un futuro disco, pero esta idea fue abandonada al poco tiempo.



Eduardo Gatti continuó con su carrera musical, editando varios álbumes y logrando fama por su nueva versión del tema "Los Momentos" y la canción "Navegante", tema central de la película "El último grumete". Actualmente está promocionando su último CD y DVD "Acústico". Juan Pablo Orrego se radicó en Canadá y se convirtió en Ecologista. En 1998 fue galardonado con el Premio Nobel Alternativo. Actualmente reside a Chile. Julio Villalobos actualmente padece una enfermedad que lo tiene lejos de la música

1 comentario:

Pato Novoa dijo...

Recuerdo como si fuera hoy cuando vi a los Blops convertidos en Parafina tocando con Los Quilapayún en salón plenario del edificio de la UNCTAD construído por el presidente Allende(que después del golpe ocuparía Pinochet y la junta Militar), primero tocaron Los Quila, luego el Quila femenino, un grupo de 5 o 7 bellas niñas vestidas de negro, y por fin Parafina, Gatti en la primera guitarra tocó un tema que tituló voz-tubito-voz, un rock progresivo donde cada cierto tiempo hacía sonar un pequeño tubito como un pito, nunca grabaron ese tema ni otros maravillosos temas que escuché esa tarde. El salón plenario fue abierto para los Quila y el rock a los estudiantes universitarios con la condición que no fumaramos pues la alfombra había costado mucho al gobierno, ¡que increíble el salon plenario de la UNCTAD abierto para los estudiantes contestatarios, ese era un país civilizado!. Después del concierto nos fuimos al café de la UNCTAD donde se juntaba lo mas granado del hippismo criollo y numerosos seguidores de SILO. Puedo recordar cada uno de los momentos de ese maravilloso día.